Ilustración de Chile, país de perros: por qué la peluquería canina se volvió un negocio de agenda llena

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Chile, país de perros: por qué la peluquería canina se volvió un negocio de agenda llena

Si tienes una peluquería canina, esta escena te va a sonar: estás terminando el corte de un poodle que no se queda quieto, con la secadora en una mano y la tijera en la otra, y el teléfono vibra sobre el mesón. Es un DM de Instagram: “hola, ¿cuánto sale el baño para un perro mediano?”. Le vas a responder cuando termines. Y cuando terminas, hay tres mensajes más.

Esa saturación no es mala suerte: es la consecuencia directa de vivir en uno de los países más perreros del mundo. Chile tiene 12.482.679 perros y gatos con dueño —8,3 millones de perros y 4,2 millones de gatos—, según el primer estudio de población animal del país, hecho por la Facultad de Medicina Veterinaria UC junto a Subdere en 17.458 hogares de 35 comunas. Con unos 20 millones de habitantes, eso da más de un perro o gato con dueño por cada dos chilenos. Y a eso hay que sumarle unos 4 millones de animales sin supervisión.

Para un negocio de grooming, esos números no son una curiosidad de trivia: son el tamaño de tu mercado. Veamos qué dicen los datos, y por qué el verdadero desafío del rubro no es encontrar perros que peluquear, sino ordenar la fila de los que ya quieren entrar.

Siete de cada diez hogares (y subiendo)

La tenencia de mascotas en Chile no solo es alta: viene creciendo a un ritmo que sorprendería a cualquier otro rubro. Según Kantar Worldpanel (2025), el 70% de los hogares chilenos convive con al menos un perro o gato, cuando en 2018 era el 51%. Casi 20 puntos en siete años. El mismo estudio agrega un dato que a cualquier groomer le conviene anotar: el 42% de los hogares con perro tiene uno “senior”, de 7 años o más, un segmento que necesita más cuidados y manos más pacientes.

Hogares chilenos con al menos un perro o gato (%)
2018 51%
2025 70%

Fuente: Kantar Worldpanel (2025)

Otras mediciones van incluso más arriba. La encuesta Cadem sobre tenencia responsable citada en agosto de 2025 registró que el 86% de los hogares tiene mascotas y que el 92% las considera parte de la familia. Ese último número es la clave de todo el negocio: cuando el perro es un hijo, la peluquería deja de ser un lujo y pasa a ser parte del presupuesto familiar, igual que el corte de pelo de cualquier otro miembro de la casa. Es el fenómeno que la industria llama “pet parenting”, y explica por qué alguien paga sin pestañear por un corte con terminaciones que hace cinco años habría considerado una excentricidad.

12,5M perros y gatos
con dueño en Chile
70% de los hogares
tiene mascota
92% la considera
parte de la familia

La plata acompaña. El mercado de comida para mascotas en Chile superó los US$ 1.300 millones en 2024 y cerraría 2025 en torno a US$ 1.400 millones, creciendo entre 5% y 7% anual, según el Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA). El segmento perros movió US$ 850 millones en 2024, con un alza de 9,7% en un año. Y el mismo reporte estima que las familias chilenas gastan en promedio entre US$ 52 y US$ 73 mensuales —unos $50.000 a $70.000— en alimentación, cuidado y atención veterinaria de animales pequeños, y más de US$ 104 al mes cuando el animal es grande. Dentro de ese presupuesto mensual es donde vive tu baño, tu corte y tu deslanado.

El poodle manda, y eso es una noticia excelente para tu tijera

Si miras el Registro Nacional de Mascotas, el perro más inscrito de Chile es, lejos, el mestizo: más de 205 mil registros. Pero entre las razas puras la lista la encabeza el poodle, con más de 21.000 inscripciones, seguido del yorkshire terrier con 12.457.

Razas puras de perro más inscritas en Chile
Poodle 21.000 inscripciones
Yorkshire terrier 12.457 inscripciones

Fuente: Registro Nacional de Mascotas

Fíjate en el detalle: las dos razas puras más populares del país son justamente las que más peluquería profesional necesitan. El pelo del poodle y del yorkshire crece de forma continua y no muda solo, así que sin corte regular se transforma en nudos, y los nudos en un problema de piel. En la práctica del rubro, eso significa visitas cada cuatro a ocho semanas, todo el año. No es un cliente de una vez: es una suscripción con patas.

Eso sí, conviene mirar el registro con perspectiva. A ocho años de la Ley Cholito, supera los 3 millones de animales inscritos —más de 2,1 millones de perros y unos 900 mil gatos—, pero se estima que la población real con dueño ronda los 10 a 12 millones. La mayoría de las mascotas chilenas todavía no tiene chip, lo que dice algo del rubro completo: es un mercado enorme que recién se está formalizando, con espacio de sobra para quien lo trabaje en serio.

Un rubro que crece en todo el mundo (aunque en Chile nadie lo mida)

Acá corresponde ser transparentes: en Chile el grooming es un rubro de microemprendimiento —locales de barrio, servicios a domicilio, peluquerías móviles— y no existe un gremio que publique cifras propias. Los datos duros de tamaño son globales o de mercados comparables.

Y esos datos son elocuentes. El mercado mundial de servicios de grooming se valoró en US$ 6.890 millones en 2024 y se proyecta que llegue a US$ 10.350 millones en 2030, con un crecimiento anual de 7,3%, según Research and Markets. Los perros concentran más del 83% de los ingresos del rubro.

En España, un mercado que suele anticipar lo que pasa después en Latinoamérica, la peluquería canina vive un momento notable: más de 12.000 estilistas caninos y unos 10.000 salones, con crecimiento cercano al 30% anual desde 2020 y un 85% de profesionales mujeres, según cifras del CEO de Artero recogidas por la prensa (dato de industria, no de organismo oficial). Hasta hay hitos curiosos que muestran cuánta gente quiere aprender el oficio: el récord Guinness de la clase de grooming más grande del mundo lo tiene una organización de rescate en Ontario, Canadá, con 364 personas aprendiendo a peluquear perros al mismo tiempo en 2014.

El negocio no está en la tijera: está en la agenda

Junta las piezas. Un país con más de 12 millones de perros y gatos con dueño, hogares que los tratan como hijos, y una raza reina cuyo pelo obliga a volver cada uno o dos meses. La conclusión es incómoda pero liberadora: en este rubro, la habilidad con la tijera te consigue el primer corte, pero la agenda te consigue todos los demás.

Piénsalo con números simples. Un poodle bien atendido vuelve entre seis y trece veces al año. Si ese cliente no sale de tu local con la próxima hora tomada, cada visita vuelve a ser una venta desde cero: tiene que acordarse de ti, escribirte, esperar tu respuesta y encontrar un cupo. Cualquier fricción en ese camino —un DM que respondiste dos días tarde, una consulta de precio que quedó en visto— es una oportunidad para que pruebe la peluquería móvil que le pasó por el feed.

Por eso los groomers con agenda llena comparten dos hábitos. El primero: agendar la próxima visita antes de que el perro se baje de la mesa, como hacen los dentistas. El segundo: responder rápido las preguntas de siempre. “¿Cuánto sale el baño?”, “¿atienden razas grandes?”, “¿tienes hora el sábado?” son mensajes que deciden dónde va a ir ese perro las próximas diez veces, y llegan justo cuando tienes las dos manos ocupadas y la secadora a todo volumen. El que contesta primero, con precio claro y hora concreta, se queda con la suscripción completa, no con un corte suelto.

Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto necesita peluquería un poodle o un yorkshire? Como regla general del rubro, cada cuatro a ocho semanas, porque su pelo crece de forma continua y no muda solo. La frecuencia exacta depende del largo del corte que use el dueño y del mantenimiento en casa, pero son razas que requieren atención profesional recurrente durante toda su vida.

¿Cuánto gastan los hogares chilenos en sus mascotas? Según el reporte del USDA citado por La Tercera, entre US$ 52 y US$ 73 mensuales (unos $50.000 a $70.000) en alimentación, cuidado y atención veterinaria de animales pequeños, y más de US$ 104 al mes en animales grandes.


Si tienes una peluquería canina, tu problema no es la demanda: es contestar a tiempo con las manos llenas de pelo. En comentario.ai respondemos los comentarios y DMs de tu Instagram con tu voz, en segundos, y tú siempre tienes la última palabra. Mira cómo funciona para negocios de mascotas o entra a la lista de espera.

Fuentes