Cuántas empanadas se comen en Chile (y por qué el 18 tu Instagram no para de sonar)
Si tienes una empanadería, hay una escena que se repite cada septiembre: 17 de septiembre, once de la mañana, el horno lleno, dos personas armando pino contra el reloj, y el celular vibrando sin parar con mensajes que dicen “¿todavía alcanzo a encargar dos docenas para mañana?”. No es un mal día. Es el día. Todo el año de una empanadería cabe, en buena medida, en esas cuarenta y ocho horas, y casi todas las preguntas llegan por Instagram justo cuando nadie en la cocina puede soltar lo que tiene en las manos.
de una empanada (2025)
para el 18
hace un año
El plato que provoca ese caos es también el más caro que ha sido nunca. En 2025 el precio promedio de una empanada de pino llegó a $978, un alza de 7% en doce meses desde los $913 del año anterior, según un análisis del Centro de Políticas Públicas de la Universidad San Sebastián. La empanada subió, y aun así sigue siendo lo primero que los chilenos ponen en la mesa el 18.
Este artículo junta lo que se sabe de la empanada en Chile —de dónde viene, cuánto se consume, por qué se puso más cara— y termina en una conclusión práctica para el dueño de una empanadería chica: qué hacer con todos esos encargos que caen por Instagram en la semana en que menos tiempo hay para contestar.
De Persia al río Mapocho: una historia más vieja de lo que parece
La empanada no nació en Chile, pero acá se hizo identidad. La palabra que le da nombre al relleno, “pino”, viene del mapuche “pirru” o “pinu”, que designaba los trozos de carne cocida picada; ese mestizaje entre el guiso indígena y la masa traída por los españoles es, literalmente, el origen del plato, según recopila el blog de expertos de la Universidad Santo Tomás. La misma fuente rescata una cita del historiador Eugenio Pereira Salas: “ya en 1807 la empanada es un guiso reputado como nacional”. Es decir, para cuando Chile todavía no era país independiente, la empanada ya era considerada comida propia.
Las huellas son aún más antiguas. Hay rastros de su consumo desde el siglo XVII, y aparece mencionada en obras fundacionales de la literatura chilena como El cautiverio feliz de Francisco Núñez de Pineda y Bascuñán. Mucho después, el poeta Pablo de Rokha le dedicó páginas enteras en su Epopeya de las comidas y bebidas de Chile, describiendo su caldo, su aroma y su temperatura de servicio. Pocas comidas chilenas tienen semejante hoja de vida literaria.
Y como todo plato con siglos encima, tiene su leyenda de origen. Se cuenta que la primera empanada chilena la habría preparado Inés de Suárez en 1540, a orillas del río Mapocho, con lo que tenía a mano para alimentar a la expedición de Pedro de Valdivia, según recoge El Mostrador. Conviene tomarla como lo que es —una leyenda, no un dato documentado—, pero dice algo real: la empanada lleva tanto tiempo en la mesa chilena que ya nadie recuerda un Chile sin ella.
El plato que gana el 18 por lejos
Cuando llega septiembre, la empanada no compite: gana. En una encuesta de la Cámara de Comercio de Santiago y Snuuper, el 54% de los chilenos dijo que su comida favorita para las Fiestas Patrias es la empanada, superando por lejos al anticucho (16%), la carne de vacuno (8%) y el choripán (7%), según reportó Emol. Más de la mitad del país tiene el mismo plato en la cabeza cuando piensa en el 18, y todos lo quieren más o menos para la misma fecha.
Ese consenso tiene un peso concreto en el bolsillo. El valor de la canasta dieciochera de 2024 llegó a $93.585, unos $5.383 más que el año anterior, según el Observatorio de Costos Económicos y Competencia de la Universidad Diego Portales. Y dentro de esa canasta, los productos panificados —donde entran el pan y las empanadas— representan el 16,1% del gasto total. Es una de las categorías más grandes de todo lo que un hogar chileno compra para celebrar.
Para una empanadería, ese porcentaje se traduce en algo simple: la demanda del año no se reparte pareja, se apila. La misma clientela que aparece de a poco durante el año se concentra, en septiembre, en una ventana de días. El problema no suele ser que falten pedidos; es que llegan todos juntos, casi siempre por encargo anticipado, y casi siempre por escrito.
Por qué la empanada se puso más cara
El alza de precios de 2025 no fue capricho: la empujaron los ingredientes del pino. La carne subió 13,7% y el huevo 11,4% en doce meses, los dos insumos que más pesan en el costo de una empanada, según el mismo análisis de la Universidad San Sebastián. No todo subió: la cebolla bajó 15,1% y el ajo 10,5%, pero no alcanzaron a compensar lo que se encareció la proteína.
El mapa también cambia según dónde estés. La empanada más cara del país en 2025 fue la de Valparaíso, que llegó a $1.019 tras subir 10,8%, la mayor alza regional; le siguieron el Maule (+8,1%) y la Región Metropolitana (+7,5%). En el otro extremo, Arica y Parinacota tuvo la menor variación, con 2,8%. Para una empanadería del Litoral Central, ese dato es cercano: Valparaíso encabeza tanto el precio como el aumento, lo que significa que el margen se vuelve una conversación delicada justo en la temporada de más volumen.
Cuando el insumo sube y el cliente igual quiere su docena, cada venta importa más. Perder un encargo de dos docenas por no alcanzar a responder un mensaje no es perder un mensaje: es perder la venta más rentable de la semana más rentable del año.
El negocio de vender empanadas por Instagram
Junta las tres cosas —un plato que más de la mitad del país quiere, una demanda apilada en pocos días y un margen más estrecho por el costo de la carne— y aparece el cuello de botella real de una empanadería moderna: el encargo se pide por Instagram, y el 18 se pide todo a la vez.
A diferencia de un local de comida rápida, buena parte de una empanadería trabaja por encargo anticipado. Nadie improvisa cinco docenas para una junta familiar; se avisa con días. Y ese aviso, hoy, casi nunca es un llamado por teléfono: es un DM o un comentario en la foto del pino. Preguntas repetidas hasta el cansancio —“¿hasta cuándo reciben encargos?”, “¿tienen de mariscos?”, “¿cuánto sale la docena?”, “¿entregan en Algarrobo?”— que se responden en dos líneas, pero que hay que responder rápido, porque quien encarga para el 18 está cotizando en tres empanaderías a la vez y le compra a la primera que le confirma.
Lo mínimo que se puede hacer sin ninguna herramienta es dejar la información crítica donde no dependa de nadie: precios, variedades, plazos de encargo y zonas de entrega visibles en la biografía de Instagram y en las publicaciones fijadas. Con eso se rescata una parte de las preguntas. La otra parte —quien igual escribe al DM porque le resulta más cómodo— necesita a alguien, o algo, que conteste cuando el horno manda y las manos están en la masa.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta una empanada de pino en Chile? En 2025 el precio promedio nacional de una empanada de pino fue $978, un alza de 7% respecto a los $913 de 2024, según el Centro de Políticas Públicas de la Universidad San Sebastián. El aumento se explica sobre todo por el alza de la carne (+13,7%) y el huevo (+11,4%). Valparaíso fue la región con la empanada más cara, a $1.019.
¿Es la empanada la comida más popular de Fiestas Patrias en Chile? Sí. En una encuesta de la Cámara de Comercio de Santiago y Snuuper, el 54% de los chilenos declaró la empanada como su comida favorita del 18, muy por encima del anticucho (16%), la carne (8%) y el choripán (7%), según Emol.
En comentario.ai construimos justo para ese 17 de septiembre a las once de la mañana: respondemos los comentarios y DMs de tu Instagram con la voz de tu negocio, en segundos, y tú tienes siempre la última palabra antes de que salga cualquier respuesta. No inventamos ventas ni escribimos a nadie primero; solo contestamos a quien te escribe. Si vendes empanadas, mira cómo funciona para empanaderías o entra a la lista de espera.
Fuentes
- El Heraldo Austral — Costo promedio de la empanada de pino subió $65 en doce meses (análisis Universidad San Sebastián)
- Universidad Santo Tomás — Chile es una empanada de pino (historia y origen del pino)
- El Mostrador — La historia detrás de la empanada de pino
- Emol — Estudio Cámara de Comercio de Santiago y Snuuper sobre preferencias de consumo en Fiestas Patrias
- OCEC Universidad Diego Portales — Informe Nº43: Evolución del gasto de la canasta dieciochera 2024